Rubén Maya

Señas de identidad

El fragmento y la mancha: señas de identidad

Las ideas visuales se construyen  desde el interior del  pensamiento y desde el fondo  del ser intuitivo; por ello, la mano es el conductor de la resignificación de los planos plásticos; y  es esta  comunicación entre el cerebro y el corazón, a través de la acción pictórica, lo que hace posible la acertada proyección del objetivo creativo.

En esta exposición, “El fragmento y la mancha”, es  la mano de Mati Moreno quien  nos  guía a través de una selección muy personal con obra de dos  etapas. Ambas aparecen  conectadas por su visión del mundo, y en ellas, la metáfora de la identidad se proyecta a través de una línea de marcado carácter poético. Mati  nos recuerda que se puede dialogar con el texto de la vida a través de la poesía de la línea y del misterio del impulso inconsciente, construido mediante el agua-mancha en su camino hacia lo imprevisto de la creación pictórica.

En su última serie, la mancha,  Mati Moreno nos muestra, en forma de alegato silencioso y con un dibujo limpio y alegórico,  una realidad esperpéntica donde el ser humano, mitad ser racional, mitad animal, se proyecta como un constructor o destructor de la esencia arquetípica que lo identifica. Además, el  formato que Mati seleccionó para trabajar esta última serie  (tarjetas  de visita de gente real)  le da un valor conceptual añadido a la reflexión plástica, pues activa la presencia metafórica  del representado. Mediante este recurso, reconstruye los propios impulsos expresivos  al adentrarse,  de forma inconsciente, en la identidad del otro buscando la alteridad del espejo y  la reflexión de su papel en el mundo que la rodea.

No cabe duda de que Mati seguirá preguntándose plásticamente sobre sus intereses creativos y disfrutando de los fragmentos de tiempo y  placer que el trabajo plástico da  a quien le es fiel por convicción propia.

Rubén Maya, artista plástico. México DF, marzo de 2011.

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